Palpitaciones en el pecho: causas, síntomas y cuándo preocuparse

Las palpitaciones en el pecho son una sensación que preocupa a millones de personas en todo el mundo. Muchos las describen como un “golpeteo”, un “salto de latido” o un “latido acelerado sin motivo aparente”. Aunque la mayoría de los casos no son peligrosos y tienen relación con factores cotidianos como el estrés, la cafeína o la falta de descanso, también pueden ser un síntoma temprano de un problema cardíaco serio.

En este artículo encontrarás una guía completa sobre las palpitaciones: qué son, cuáles son sus causas más comunes, qué síntomas las acompañan, cuáles son las señales de alarma y los tratamientos más recomendados.


¿Qué son exactamente las palpitaciones?

Las palpitaciones no son una enfermedad en sí mismas, sino un síntoma. Se definen como la percepción consciente de los latidos del corazón. Generalmente no notamos cómo late nuestro corazón, pero cuando lo hace de forma irregular o más intensa, se vuelve evidente.

Pueden sentirse de varias maneras:

  • Latidos rápidos (taquicardia).
  • Latidos lentos (bradicardia).
  • Saltos o pausas entre latidos.
  • Vibración o golpeteo fuerte en el pecho o la garganta.

La duración varía: algunas duran segundos, mientras que otras pueden prolongarse minutos u horas.


Causas más frecuentes de las palpitaciones

Causas más frecuentes de las palpitaciones

Las palpitaciones pueden tener orígenes muy distintos, desde algo inofensivo hasta enfermedades graves. A continuación, se dividen en 4 grandes grupos:

1. Factores cotidianos y estilo de vida

Son las causas más comunes y las menos peligrosas:

  • Estrés y ansiedad: La adrenalina liberada durante una crisis de nervios acelera el corazón.
  • Cansancio extremo o falta de sueño: Afecta el sistema nervioso y provoca irregularidades.
  • Cafeína y estimulantes: Café, té, bebidas energéticas y chocolate.
  • Alcohol y tabaco: Alteran la actividad eléctrica del corazón.
  • Ejercicio intenso: Es normal sentir el corazón acelerado tras una sesión exigente.

2. Trastornos médicos no cardíacos

Existen condiciones que, aunque no son del corazón directamente, provocan palpitaciones:

  • Hipertiroidismo: El exceso de hormonas tiroideas acelera el metabolismo.
  • Anemia: Al haber menos glóbulos rojos, el corazón late más rápido para oxigenar.
  • Hipoglucemia: Bajadas bruscas de azúcar en sangre.
  • Deshidratación y falta de electrolitos: Bajo nivel de potasio, magnesio o calcio.
  • Fiebre e infecciones: El organismo acelera la frecuencia cardíaca para defenderse.

3. Medicamentos y sustancias químicas

Algunos fármacos pueden provocar palpitaciones como efecto secundario:

  • Descongestionantes nasales.
  • Broncodilatadores usados en el asma.
  • Medicamentos para la tiroides.
  • Antidepresivos y ansiolíticos.
  • Drogas recreativas: cocaína, anfetaminas, marihuana.

4. Enfermedades cardíacas serias

Aquí es donde las palpitaciones se convierten en una señal de alerta:

  • Arritmias cardíacas: Latidos irregulares, rápidos o lentos.
  • Cardiopatía coronaria: Bloqueos en las arterias que llevan sangre al corazón.
  • Problemas en las válvulas cardíacas.
  • Insuficiencia cardíaca: El corazón no bombea adecuadamente.
  • Miocardiopatías: Alteraciones del músculo cardíaco.
  • El cansancio extremo es otro factor común. Si quieres profundizar, revisa nuestro artículo sobre fatiga y cansancio constante: causas y cómo recuperar tu energía

Síntomas que acompañan a las palpitaciones

Las palpitaciones raramente aparecen solas. Entre los síntomas más frecuentes están:

  • Mareos y vértigo.
  • Dolor u opresión en el pecho.
  • Falta de aire o sensación de ahogo.
  • Sudor frío repentino.
  • Cansancio extremo sin explicación.
  • Ansiedad o ataques de pánico.

Un detalle importante: la combinación de palpitaciones + dolor en el pecho + dificultad para respirar es una urgencia médica.


Cuándo preocuparse y acudir al médico

Aunque en muchos casos las palpitaciones no requieren tratamiento, hay situaciones en las que es obligatorio consultar a un médico lo antes posible:

  • Palpitaciones que duran más de unos minutos y no desaparecen con reposo.
  • Episodios acompañados de dolor torácico fuerte.
  • Mareo, desmayo o visión borrosa.
  • Palpitaciones muy frecuentes (varias veces al día).
  • Antecedentes familiares de infartos o arritmias.
  • Personas con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o problemas de tiroides.

El especialista puede realizar pruebas como:

  • Electrocardiograma (ECG).
  • Holter de 24 horas.
  • Ecocardiograma.
  • Prueba de esfuerzo.
  • Análisis de sangre.

Tratamientos y formas de aliviar las palpitaciones

Tratamiento médico

Dependiendo de la causa, el médico puede indicar:

  • Betabloqueadores o antiarrítmicos.
  • Tratamiento para hipertiroidismo.
  • Suplementos de hierro si existe anemia.
  • Cateterismo o cirugía en casos graves de arritmia o válvulas dañadas.

Tratamientos en casa y cambios de hábitos

  • Reducir café, té, chocolate y bebidas energéticas.
  • Evitar el exceso de alcohol.
  • Dormir 7-8 horas diarias.
  • Mantenerse hidratado.
  • Practicar técnicas de relajación: yoga, meditación, respiración profunda.
  • Realizar actividad física moderada.

Prevención a largo plazo

  • No automedicarse.
  • Controlar enfermedades como diabetes o hipertensión.
  • Mantener un peso saludable.
  • Revisiones médicas periódicas.
  • Dormir bien es clave, ya que la falta de sueño aumenta las palpitaciones. Aquí te dejo consejos para combatir el insomnio y lograr un sueño reparador

Conclusión

Las palpitaciones en el pecho son una señal que no debe ser ignorada. En la mayoría de los casos se deben a factores cotidianos, pero en algunas ocasiones pueden ser un aviso temprano de un problema cardíaco grave.

La clave está en distinguir cuándo son benignas y cuándo requieren atención médica inmediata. Llevar un estilo de vida saludable, reducir el estrés y acudir a revisiones periódicas son medidas fundamentales para cuidar el corazón y vivir con tranquilidad.

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